lunes, 21 de marzo de 2011

infaltable faltante...

“Por más que trates y procures olvidar, no podrás. Tan importante fue, lo que has vivido que, tu herida aún esté sangrando, yo lo sé. Por más que trates de fingir que estás bien, no lo estás, es evidente en ti, se nota en tu mirar, el brillo que tenían tus ojos no es igual.
Mañana estarás bien, pero no ahora. Tu risa está muy bien, más tu alma llora. Mis ojos y mi piel, son la poesía, que tú has leído y recuerdas todavía. Mañana estarás bien, pero no ahora. Tu risa está muy bien, más tú alma llora. Porque tu eres al fin la poesía, que yo escribí y me perteneces todavía.
Por más que exista quien te ame más que yo, yo estaré en el mejor lugar de tu imaginación, seré tu irrecuperable tentación. Por más que vayas donde vayas me verás, sin querer, en una melodía, en una noche fría, o en el momento más sublime de tu ser.
Mañana estarás bien, pero no ahora. Tu risa está muy bien, más tú alma llora. Mis ojos y mi piel, son la poesía, que tú has leído y recuerdas todavía. Mañana estarás bien, pero no ahora. Tu risa está muy bien, más tú alma llora. Porque tu eres al fin la poesía, que yo escribí y me perteneces todavía.”

martes, 2 de noviembre de 2010

"Conciencia es para abrir tu cabeza, para ir más allá"

No hace mucho, perdimos un compañero de lucha, alguien que demostró que era posible buscar un país mejor, que era posible modificar el modelo de país que teníamos, que existe una capacidad de liderazgo que sobrepasa toda arma mediática, toda arma partidaria, que se sobrepone a todas las adversidadades demostrando una y otra vez su capacidad de hacer, incesantemente, su trabajo, trabajo que muchos no supieron hacer, trabajo que muchos pensaron se equivocaron al hacer, con vistas positivas, pruebas, fundamentos y un proyecto que apuntaba a la nación y no al capital.
Estas cosas me hicieron pensar, en algunas cosas, una es que, sea como sea, no podemos hecharle la culpa a alguien que viene a dirigir la batuta de que la banda está desordenada, porque recién se acaba de subir al escenario, o sea, la banda la desordenó alguien, quién, el que estaba antes. Otra es que hay cosas que son evidentes, tiene que existir una oposición? por qué? ta bien, sin uno no hay otro, pero por qué no se pone en tela de juicio el porqué profundo de la tensión entre uno y otro, si hoy en día no hay un sólo oficialismo sino que hay una convergencia de ideas, hay diferentes movimientos que se enlazan por las mismas luchas, no es uno sólo y al único que hay que "derrocar" (como si fuera una monarquía, una dictadura), por lo tanto, hay una oposición que es un chiste, un verdadero fiasco, que intenta por todo medio posible, criticar cada una de las acciones, hasta incluso llegar a contradecirse, llevando las conversaciones al nivel banal y no a la profundidad que merecen, a la fundamentación que se necesita, y qué otra queda? si no pueden creer en el Estado como tal, no creen ni en su propia gente...
Por ooooooootro lado, me encuentro en la incapacidad de trabajar de manera conjunta, de la individualidad, de la fácil decepción, de la fácil deserción. Cómo podemos ayudar a mejorar esto, lo otro, lo que sea que tengamos que nos afecte, aunque no nos toquen sentir en carne propia los cambios que se generen. Hoy en día me toca estar, junto a algunos compañeros, a la espectativa de lo que sucede en mi universidad, intentando que los estudiantes se acerquen, voluntariamente (aclaro para evitar comentarios banales), a colaborar con la implementación de un nuevo trabajo entre nosotros, para nosotros, informativo, concientizante, formativo desde todo punto de vista, y me encuentro, a veces, con la poca participación, pero no hay excusa de horarios, clases, etc etc., porque si quisieran, estarían ahí, pero claro, es fácil quejarse de lo que se sufre y no hacer nada al respecto. Me parece que es hora de ponerse los pantalones para la propia vida, de hacerse cargo de lo que me toca, de tener la capacidad de pelear por lo que quiero.
Y por último, me encuentro ante la encantada posición de aquel que te dice "vos querés imponer tu pensamiento", la verdad, me parece que alguien que con un fundamento que reza "vas por el pancho y la coca" se queda cortísimo frente a todo lo que puedo llegar a presentarle y termina hinchándome las pelotas hacerme de "enemigos que no estén a la altura del conflicto, que rondan por siniestros ministerios haciendo la parodia del artista y se hacen pis encima como chicos". No imponen, te ganan por abandono desde que empezó la discusión, imponer no es exponer un fundamento más válido que el del otro, imponer es creer estar en lo correcto y hacer todo lo posible para legitimarlo como verdad, a veces sabiendo estar equivocado, a veces no, sigue siendo imposición.

Pero no encuentro nada más importante que tener conciencia, no me interesa de dónde vengas, a dónde vayas, pero sí que seas conciente del camino que estás tomando, luego, tu decisión es tuya.
Tengo mis creencias, mi información, mis medios de información, tengo conciencia de que hay cosas que están bien y cosas que están mal, pero no puedo hacerme el sota y ver todo lo malo, ni tampoco ver todo lo bueno, pero sí puedo ponerlo en una balanza y ver hacia dónde se inclina y aceptar cuando las cosas van mal y realzar su valor cuando están bien.

Fuerza, mucha fuerza, ganas, para querer abrir tu cabeza, estás invitado, no es muy difícil, apagá el mp3 un poquito, apagá la tele, ponete a pensar un rato, no cuesta!

SALUDOS!!!

martes, 30 de marzo de 2010

Con dedicación a aquellos que gozan de invertir el tiempo necesario!

La velocidad nos ayuda a apurar los tragos amargos. Pero esto no significa que siempre debamos ser veloces. En los buenos momentos de la vida, más bien conviene demorarse. Tal parece que para vivir sabiamente hay que tener más de una velocidad. Premura en lo que molesta, lentitud en lo que es placentero. Entre las cosas que parecen acelerarse figura -inexplicablemente- la adquisición de conocimientos.
En los últimos años han aparecido en nuestro medio numerosos institutos y establecimientos que enseñan cosas con toda rapidez: "....haga el bachillerato en 6 meses, vuélvase perito mercantil en 3 semanas, avívese de golpe en 5 días, alcance el doctorado en 10 minutos..... "
Quizá se supriman algunos... detalles. ¿Qué detalles? Desconfío. Yo he pasado 7 años de mi vida en la escuela primaria, 5 en el colegio secundario y 4 en la universidad. Y a pesar de que he malgastado algunas horas tirando tinteros al aire, fumando en el baño o haciendo rimas chuscas.
Y no creo que ningún genio recorra en un ratito el camino que a mí me llevó decenios.
¿Por qué florecen estos apurones educativos? Quizá por el ansia de recompensa inmediata que tiene la gente. A nadie le gusta esperar. Todos quieren cosechar, aún sin haber sembrado. Es una lamentable característica que viene acompañando a los hombres desde hace milenios.
A causa de este sentimiento algunos se hacen chorros. Otros abandonan la ingeniería para levantar quiniela. Otros se resisten a leer las historietas que continúan en el próximo número. Por esta misma ansiedad es que tienen éxito las novelas cortas, los teleteatros unitarios, los copetines al paso, las "señoritas livianas", los concursos de cantores, los libros condensados, las máquinas de tejer, las licuadoras y en general, todo aquello que no ahorre la espera y nos permita recibir mucho entregando poco.
Todos nosotros habremos conocido un número prodigioso de sujetos que quisieran ser ingenieros, pero no soportan las funciones trigonométricas. O que se mueren por tocar la guitarra, pero no están dispuestos a perder un segundo en el solfeo. O que le hubiera encantado leer a Dostoyevsky, pero les parecen muy extensos sus libros.
Lo que en realidad quieren estos sujetos es disfrutar de los beneficios de cada una de esas actividades, sin pagar nada a cambio. Quieren el prestigio y la guíta que ganan los ingenieros, sin pasar por las fatigas del estudio. Quieren sorprender a sus amigos tocando "Desde el Alma" sin conocer la escala de si menor. Quieren darse aires de conocedores de literatura rusa sin haber abierto jamás un libro.
Tales actitudes no deben ser alentadas, me parece. Y sin embargo eso es precisamente lo que hacen los anuncios de los cursos acelerados de cualquier cosa.
Emprenda una carrera corta. Triunfe rápidamente.
Gane mucho "vento" sin esfuerzo ninguno.
No me gusta. No me gusta que se fomente el deseo de obtener mucho entregando poco. Y menos me gusta que se deje caer la idea de que el conocimiento es algo tedioso y poco deseable.
¡No señores: aprender es hermoso y lleva la vida entera!
El que verdaderamente tiene vocación de guitarrista jamás preguntará en cuanto tiempo alcanzará a acompañar la zamba de Vargas. "Nunca termina uno de aprender" reza un viejo y amable lugar común. Y es cierto, caballeros, es cierto.
Los cursos que no se dictan: Aquí conviene puntualizar algunas excepciones. No todas las disciplinas son de aprendizaje grato, y en alguna de ellas valdría la pena una aceleración. Hay cosas que deberían aprenderse en un instante. El olvido, sin ir más lejos. He conocido señores que han penado durante largos años tratando de olvidar a damas de poca monta (es un decir). Y he visto a muchos doctos varones darse a la bebida por culpa de señoritas que no valían ni el precio del primer Campari. Para esta gente sería bueno dictar cursos de olvido. "Olvide hoy, pague mañana". Así terminaríamos con tanta canalla inolvidable que anda dando vueltas por el alma de la buena gente.
Otro curso muy indicado sería el de humildad. Habitualmente se necesitan largas décadas de desengaños, frustraciones y fracasos para que un señor soberbio entienda que no es tan pícaro como él supone. Todos -el soberbio y sus víctimas- podrían ahorrarse centenares de episodios insoportables con un buen sistema de humillación instantánea.
Hay -además- cursos acelerados que tienen una efectividad probada a lo largo de los siglos. Tal es el caso de los "sistemas para enseñar lo que es bueno", "a respetar, quién es uno", etc.
Todos estos cursos comienzan con la frase "Yo te voy a enseñar" y terminan con un castañazo. Son rápidos, efectivos y terminantes.
Elogio de la ignorancia: Las carreras cortas y los cursillos que hemos venido denostando a lo largo de este opúsculo tienen su utilidad, no lo niego. Todos sabemos que hay muchos que han perdido el tren de la ilustración y no por negligencia. Todos tienen derecho a recuperar el tiempo perdido. Y la ignorancia es demasiado castigo para quienes tenían que laburar mientras uno estudiaba.
Pero los otros, los buscadores de éxito fácil y rápido, no merecen la preocupación de nadie. Todo tiene su costo y el que no quiere afrontarlo es un garronero de la vida.
De manera que aquel que no se sienta con ánimo de vivir la maravillosa aventura de aprender, es mejor que no aprenda.
Yo propongo a todos los amantes sinceros del conocimiento el establecimiento de cursos prolongadísimos, con anuncios en todos los periódicos y en las estaciones del subterráneo.
"Aprenda a tocar la flauta en 100 años".
"Aprenda a vivir durante toda la vida".
"Aprenda. No le prometemos nada, ni el éxito, ni la felicidad, ni el dinero. Ni siquiera la sabiduría. Tan solo los deliciosos sobresaltos del aprendizaje".

ALEJANDRO DOLINA

lunes, 22 de marzo de 2010

El efecto manada...

El otro. ¿Qué otra persona nos puede incentivar más que el otro?
La pregunta es y que creo que nos la hacemos varios es, ¿de qué vale todo lo que soy, si nadie lo reconoce? Nos sentimos bien con nosotros mismos, vemos que hay mucho potencial adentro nuestro, pero en el mundo triunfan los que tienen carácter, no interesa lo demás. Llamamos la atención, todos ven en nosotros lo que les gustaría ver en ellos, nos asignan esas características probablemente inexistentes y siguen nuestros pasos como si fueras realmente un ejemplo a seguir. Hermoso.
¿Y de qué vale al fin y al cabo ser una buena persona, qué valen los (justamente) valores morales, las buenas acciones que terminan pasando desapercibidas?
Queremos ser reconocidos por lo que somos y el mundo injusto no nos devuelve lo que nosotros creemos que tendríamos que obtener, mientras que el que tiene carácter dice A, y todo el mundo se convirtió en eso y punto final.
¿Cómo se puede dejar llevar la gente por eso en vez de ver lo bueno que hay en uno? ¿Por qué carajo no me reconocen todo lo que soy? Yo me mato haciendo cosas para los demás y a todos les chupa tres huevos y medio. Aclaración, no estoy hablando de mi misma, sólo estoy hablando en primera persona.
Entonces te quejás porque todo te pasa a vos, porque el colegio/facultad/trabajo es una mierda, y ya que estamos nos quejamos porque AHORA VAMOS A TENER QUE IMPORTAR LECHE Y CARNE (JAJA).
¿Sabés cuál es la diferencia entre esos “pelotuditos” que hablan de cualquier porquería superficial y todos los siguen y vos que ya te tendrían que estar beatificando?
Que esos pelotuditos creen en algo firmemente y salen a defenderlo, van a buscar lo que quieren, no se quedan a esperar reconocimiento, repito, van a BUSCAR LO QUE QUIEREN.
Para obtener algo tenes que laburar, las cosas no vienen solas. Todo lo que hagas con pasión va a florecer más tarde o más temprano.
Así que levantate de donde estés sentado y dejá de quejarte, andá siempre más allá de tus límites.

"En el borde del camino hay una silla, la rapiña merodea aquel lugar, la casaca del amigo está tendida, el amigo no se sienta a descansar"

Ayelén Alejandra Flores


Te amo♥

lunes, 22 de febrero de 2010

Estamos o no estamos?

Alguna vez se pusieron a pensar por qué en el colectivo esquivamos a la gente o esquivamos las miradas en la calle?

No se sintieron uno más del montón moviéndose en el sentido de la corriente, una masa uniforme, como hormigas…

Se preguntaron el por qué de esto? Yo sí…


Solemos ser parte de esa masa que se mueve uniformemente, no obstante, olvidamos el por qué de tales actos y sólo nos remitimos a formar parte de ella “naturalmente”. Realizamos una especie de rito de ocultamiento, en el cual el cuerpo pasa a ser un objeto de mercadeo y se lo borra de la convivencia de tal manera, que lo tomamos como algo natural, el pedir permiso no significa que la otra persona no nos tiene que tocar, simplemente, hacernos a un lado para que pueda pasar cómodamente. No obstante nos hacemos a un lado, nos apretujamos, nos corremos, nos ponemos en puntitas de pie, agarramos bolso, mochila, cartera, todo lo que esté a nuestro alcance para dar paso a quien lo solicite. Subimos al colectivo, tren, auto, lo que sea y evitamos el contacto con los que nos rodean, el viajar un poquito más cerca de lo común del otro, eso que le llaman exageradamente “incomodidad”.

Acá viene la posta! Frena el bondi, tren o subte y nos topamos con el de al lado y el del otro lado se topa con nosotros y arranca el efecto dominó, uno perdió más que otro el equilibrio y se apoya, hasta casi tirarlo, contra el que estaba parado leyendo un libro y con los auriculares puestos, uhhh, se arma, automáticamente la mirada de desprecio sobre aquel que casi se pega flor de porrazo que pide disculpas, a las cuales nadie contesta, nadie ayuda, nadie lo mira siquiera, están todos con su mp-loquesea sumergidos en una burbuja de la cual no quieren salir.

Estamos borrados del mundo, absorbidos en nuestra persona, de repente alguien que tararea una canción o silba ligeramente una melodía es tomado como un quilombero, surge automáticamente la frase “que se calle este boludo…”, alguien que hace un movimiento “brusco” llama la atención, alguien que desestabiliza ese “orden” en el que vivimos esta desubicado y debe volver al rebaño, a lo que hacen todos.

Y a mi me viene una palabra a la cabeza, nos estamos haciendo uniformes, una masa homogénea que se mueve de acá para allá cumpliendo ciertos estándares. Con qué propósito? Cuál es el fin de que estemos tan alejados de nuestros pares? Algunos dirían que el sistema nos lleva a eso, que mientras menos de “desbande” la sociedad, más dominio tendrá sobre ella…


Me pongo a escribir esto y me acuerdo de uno de mis tantos viajes en tren este verano,  tenía los auriculares puestos, llevaba la bici a cuestas y en el furgón era momento de acomodarla para que todos estemos más o menos parados y las bicis se apilen “prolijamente” en un lugar de modo que se optimice el espacio. En el transcurso del viaje, acomodada mi bici y apiladas otras tantas, parados todos aquellos que vamos en el furgón con las bicis, baja una persona que pide una bici de las que estaba entre la mía y la primera, puesto que yo me subo en Tigre, va contra la pared, casi. Me saco los auriculares para escuchar alguna indicación y me sumo a la misión de correr las cletas para que salga la solicitada. Un señor muy humilde, con una bici con un canasto grande como los de verdura atrás, se suma al lado mío y mientras terminábamos y acomodábamos todo nuevamente, me pregunta dónde bajo para ponerlas en orden y no estar cada dos por tres moviendo todo, le respondo amablemente que en Martínez a lo cual me responde que él también. Automáticamente apagué mi mp-loquesea, supe desde ese momento que la conversación se iba a extender voluntariamente hasta que bajáramos. Charlando, me comenta que tiene hijos, le veía los ojos de mal dormido y llevé la conversación hacia el lado del laburo, me comenta que le está costando trabajo laburar, que lo rajan los de Servicio Comunitario, pero que está contento porque puede sumarse al plan Universal y mandar a los pibes al colegio, a lo que me surge decirle, “ahora podés dormir más tranquilo”, me miró como diciendo “cómo sabías?” y le dediqué una sonrisa, se ríe y me comenta que ahora se está yendo a laburar y que tarde volverá a casa.


Nos estamos perdiendo de muchas cosas al dejar de conversar con los que nos rodean, de ser amables con quienes convivimos en sociedad.

Caminamos como entes, no pedimos permiso ni disculpas, no damos gracias ni pedimos por favor. Tratamos al bondiman como la máquina donde ponemos las monedas, ES UNA PERSONA, tanto cuesta un “hola”, un “buenas”, una sonrisa, algo de buena onda?

Tanto sufrimos como para andar acongojados, poniendo la excusa de “vuelvo de trabajar, no me rompas las pelotas”? Acaso una sonrisa o algo de buena onda no te aliviana la ida o la vuelta a casa?


No perdamos eso que nos une, el diálogo, los buenos tratos, la buena onda, el optimismo, la sonrisa. Hacerlo no significa borrar nuestros problemas, al contrario, nos ayuda a convivir o a luchar con ellos con la mejor arma, la ALEGRIA.

Qué tendrá que ver esto con la educación física, no?
Bueno, tiene mucho que ver, tengamos en cuenta que a través del cuerpo aprendemos, educamos o enseñamos.
La expresión corporal, las sensaciones que provienen de los exteroceptores como nuestra piel, deben ser enriquecidas por la EF. Como ejemplo puedo nombrar una ronda bailando "un tallarín" y cuando dice "todo pegoteado" se pegotea la ronda con los demás. Un pequeño ejemplo de los muchos que se podrían utilizar para explicar y enriquecer estas sensaciones, estas sensibilidades, y tomarlas como algo normal y no despreciarlas.
Reconocer estas concepciones del cuerpo nos amplía el campo de visión, nos aclara ideas de las cuales surgen estos actos y nos lleva a atacar desde un punto de vista físico o motor un problema de comunicación o un problema de expresión.

Saludos!

domingo, 14 de febrero de 2010

Profesorado Universitario en Educación Física


Hola a todos y todas, bienvenidos a este blog que como su título llama: invita a desatarle los cordones al deporte y al movimiento en las sociedades y la culturas.

Querido Profesorado!
No puedo evitar, mostrar mi contento respecto a la carrera que elegí, aquellos que me conocen lo notarán y lo describirían mejor que yo, sin embargo, me encuentro con una institución en período de cambio, en un estado de transición, entre el sistema terciario y el sistema universitario y quiero ahondar en el tema ya que pocos comprenden la importancia del asunto y hasta algunos se dan el lujo de criticar el sistema con argumentos infundados.
Sin intención de aplacar comentarios de aquellos que estén en desacuerdo, ofrezco a través de éste medio un bloque de información y debate que facilita la comprensión de los asuntos universitarios en lo que era "I.N.E.F.", actualmente U.N.Lu, Delegación San Fernando, "General Manuel Belgrano".

Respecto a nuestra carrera, debemos comprender que el hecho de que el sistema tenga caracter de universidad comienza desde hace ya unos cuantos años, en los que el Ministerio de Educació ha decidido derivar las responsabilidades de mantenimiento de la institución I.N.E.F. "Gral. Manuel Belgrano" a la U.N.Lu. Producto de dicha medida, se ha programado durante muchos años la elaboración del sistema universitario de dictado de la carrera de Profesorado en Educación Física.

Vale remarcar, que desde hace 6 años, tanto el presupuesto que deriva el Estado Nacional para el sistema educativo provincial, como la mejora gradual de la economía en la sociedad, lo cual acrecentaría la cantidad de alumnos ingresantes, han permitido llevar a cabo dicho cambio.

Respecto a las diferencias entre un sistema universitario y un sistema terciario pueden visitar ésta página http://www.educared.org.ar/enfoco/construyendofuturo/index.php?q=node/295 en la cual encontrarán las diferencias entre uno y otro, de la cual extraigo este segmento:

¿Qué tipo de formación brindan y cuál es el contenido general de las carreras?

Universidad

Ofrece una formación de carácter teórico-práctica. Forman profesionales, investigadores y científicos en todas las ramas del conocimiento. Las ciencias y las tecnologías básicas y aplicadas impartidas en la universidad brindan la formación necesaria para llegar a ser un experto en la respectiva disciplina.

Las carreras universitarias generalmente se conforman de un primer ciclo (básico) integrado por materias de formación general en ciencias básicas y a continuación un segundo ciclo (de especialización) integrado por materias específicas de la respectiva carrera.

Por eso, en una primera etapa, suelen cursarse materias como matemática, sociología, historia, filosofía, lógica, entre otras, que generalmente no están directamente vinculadas al saber específico de la respectiva carrera.

La formación es fundamentalmente académica y, por lo general, no tan profunda en los aspectos prácticos y aplicativos del ejercicio profesional. Y esto es razonable por cuanto la función principal de la universidad es ser creadora de conocimiento y formadora de profesionales capaces de desarrollar la investigación y el pensamiento creativo para generar nuevas ideas y descubrimientos en el campo de las ciencias y las tecnologías.

Es decir, es una formación que apunta a dar sustento y flexibilidad al pensamiento para que el profesional pueda responder a los requerimientos cambiantes de la correspondiente disciplina.

Terciarios

Ofrecen una formación de carácter técnico-instrumental. Forman profesionales (técnicos, docentes y artistas) en las más variadas disciplinas.

Las carreras terciarias omiten la formación general en ciencias básicas que incluye la universidad y apuntan directamente al saber requerido, concentrándose en la capacitación y el entrenamiento en el campo profesional de la carrera elegida.

Por lo tanto, las materias a estudiar tienen un mayor contenido de aplicación práctica y de entrenamiento profesional en el campo específico. Por ello, en los terciarios se asigna una gran importancia a la realización de talleres, trabajos de campo y pasantías en empresas.

A similitud de carreras, los planes de estudios de los terciarios tienen, en general, contenidos similares a los universitarios pero son más específicos y más orientados a las necesidades de la profesión y a los requerimientos concretos del mercado laboral.


Respecto al porqué del cambio, de un oficio a una profesión, OJO, con esto no quiero desprestigiar la profesionalidad de los docentes que han salido del sistema terciario no-universitario.
Debemos reconocer que en el campo de trabajo, hay muchas trabas que se ejercen sobre el docente que recién se inserta laboralmente y que transforma su ansiedad de trabajo en angustia de no poder avanzar y ser un ejemplo para sus alumnos, trabajo que funciona como matriz, una matriz estructurada y a la vez estructurante. Es decir, no podemos hacer lo que queremos, hacemos lo que tenemos que hacer y dentro de lo que tenemos que hacer, podemos introducir algo de lo que queremos. Como un gran amigo me dijo: "entre el árbitro y el reglamento hay una brecha, que es la que te permite hacer lo que querés", de este modo podemos comprender esto de matriz estructurada y estructurante.

En cuanto a nuestra institución, hay falencias y deudas, el programa ha cambiado radicalmente a todo lo contrario de lo que era el sistema terciario-no universitario, ahora la teoría prevalece sobre la práctica, pero de un modo sobrenatural, la necesidad de horas prácticas no está satisfecha, está claro que los deportes incluso tienen una parte práctica y otra teórica, para las cuales las condiciones climáticas funcionan a modo de excusa para poder introducir las teóricas en las prácticas, es decir, si llueve, tenemos teoría. Cuando debería ser, 4hs semanales por materia práctica que se curse en cada Trayecto.
Otro ejemplo puede ser la materia "Anatomía aplicada", su programación fue modificada de tal manera que se dicte y apruebe en un cuatrimestre, desde ya, los resultados han sido negativos, tales como se esperaban por parte de aquellos que tenían conocimiento sobre su dictado y su cursada, ej.: alumnos, docentes, directivos, que aseguraban: "cuesta aprenderla y aprobarla en un año, imposible en un cuatrimestre".

Un ejemplo contrario de los anteriores es la introducción en el ámbito laboral profesional en los primero años, de modo que el estudiante se integre y se eduque en ese ambiente tan externo a la teoría educativa complementando sus conocimientos y acompañando en experiencia. En primer año nos alientan a trabajar en colonias de vacaciones para conocer una parte del vasto abanico de la Educación Física, en segundo año ya tenemos las primeras prácticas obligatorias como materia en "Taller de la educación no formal II".

Desde ya, estamos en proceso de cambio, en proceso de mejorar eso, errar es humano y en la puesta en práctica se ven los errores, no pasa únicamente por escribir un programa y pronosticar que va a salir todo bien, también pasa por el desempeño del alumnado, el presupuesto docente con el que se cuente, es más fácil pedir más horarios que sentarse en una mesa a analizar las causas y las consecuencias, poner manos a la obra y aportar nuevas ideas.

Saludos!